¡Mirad a mí y sed salvos, todos los confines de la tierra! Porque yo soy Dios, y no hay mas.Isaías 45:22

No Temas Yo Estoy Contigo

Te he escogido en horno de aflicción.
Isaías 48:10

Charles Spurgeon

Querido creyente que estás afligido por diversas pruebas, halla consuelo en este pensamiento: Dios dijo: Te he escogido en horno de aflicción ¿Acaso no sientes que este versículo se derrama sobre tu vida como una refrescante lluvia que disminuye la intensidad de las llamas del horno? ¿Y no te da también una coraza ignífuga que te protege por completo del poder del calor intenso?

 Entonces, deja que vengan las aflicciones. Dios me ha escogido. Pobreza, puedes entrar por mi puerta, pero ya Dios está en mi casa. Él me ha escogido. Enfermedad, puedes venir a mi vida, pero yo tengo un remedio a la mano. Dios me ha escogido. No importa lo que pueda sobrevenirme en mi andar por este valle de lágrimas de la vida, porque sé que él me ha escogido.
Amado cristiano, si todavía necesitas un mayor consuelo que este, recuerda que el Hijo de Dios está contigo en el horno. Aun en la tranquilidad de tu cuarto, Alguien está sentado a tu lado, Alguien a quien no has visto, Alguien a quien amas. Y muchas veces, aunque no estés consciente de ello, él se acerca a tu cama de aflicción y mulle tu almohada. A lo mejor tienes una vida de pobreza, pero hasta en esa vida el Señor de vida y gloria es un visitante frecuente. Él ama ir a los lugares desolados, por tanto él te visitará. Él es uno de los amigos más fieles que un hermano. (Proverbios 18:24).
No puedes verlo, pero puedes percibir el suave toque de su mano. ¿Y no escuchas su voz? Aun...por valles tenebrosos (Salmos 23:4) Él dice: no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios.(Isaías 41:10). Recuerda el famoso discurso que pronunció César ante su ejército: No temas, que llevas contigo a César y su fortuna. Por tanto, querido cristiano, no temas, porque Jesús está contigo en mayor medida. En cada prueba, por más difícil que sea, su divina presencia es tanto tu consuelo como tu seguridad, y él jamás abandonará a alguien a quien ha escogido como suyo.
 No temas, porque yo estoy contigo es su segura promesa a sus escogidos en horno de aflicción. Entonces, por qué no te aferras a Cristo y dices:

Por inundaciones o llamas,
Si Jesús me guía,
Yo iré por donde él vaya.

 John Ryland 1753-1825